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La regla sin protección – El sangrado libre o free flow instinct

Desde hace varios años, no uso protección durante mi regla. Una forma de vivir su feminidad en harmonía y con escucharse. Además de ser higiénico y sano, es lo más sostenible que conozco. Parece que una cosa positiva no viene sola ! Junto con esto, os comparto un poco de reflexión sobre este tema muy importante pero poco expuesto al debate.

La regla es un tema bastante oculto en las conversaciones, que no obstante se expone todos los días en los periódicos, en la televisión y en los supermercados. Es un tema de consumo para las mujeres, que existe de muchas formas, tipos, colores y técnicas, pero que nunca nos proponen prescindir !

Estoy pensando, por supuesto, en los tampones, tampax, pañales, compresas, toallas higiénicas, la copa menstrual o mooncup, y me gustaría hablar de su alternativa libre y autónoma, el conocimiento de su cuerpo : la escucha, el control o la musculación, más o menos inconsciente, de los músculos internos, incluyendo el perineo y otras partes (pero desafortunadamente está poco estudiado o nada estudiado). Si se puede controlar el flujo menstrual, porque no está estudiado por los scientíficos ? Eso es otro debate pero alguna idea podreís desarrollar leyendo este artículo. Sobre todo, quiero animas cada mujer que lo quiera a provarlo, el cuerpo también tiene inteligencia.

Pequeño historial de la regla

Culturalmente, la sangre de las reglas fue considerada como una enfermedad por los médicos(1) y un signo de impureza por la Iglesia. En la actualidad, la menstruación, siempre tabú o anti-sexy, debe estar oculta : con la industrialización y la aparición de ropa interior y ropa corta, los tampones y las toallas desechables aparecen entre 1930 y 1960. Sin embargo, en la Edad Media, las mujeres llevaban faldas largas, generalmente sin ropa interior o protección íntima, durante la menstruación(2).

Hoy, en nuestras vidas de mujeres, para “servirnos» un mercado de varios miles de millones de euros (359 000 000 €, en 2003, en Francia), que nos ofrece productos que no podemos fabricar (pero se puede fabricar toallas alternativas de algodón por ejemplo) y a los cuales llegamos a estar dependientes. Estos productos industriales a menudo contienen sustancias químicas tóxicas y resultamos teniéndolas en contacto durante horas con nuestras membranas mucosas, que son muy permeables y son como una puerta abierta en nuestro cuerpo.

Un coste ecológico grande pero evitable

En promedio, usamos cada una entre 10.000 y 15.000 protecciones desechables en toda una vida. Con resultado, toneladas de agua y pesticidas para la producción de algodón, sin hablar del plástico y productos químicos, luego toneladas de residuos.

Por lo tanto, además de costarnos dinero, contaminación y estrés (¡qué tragedia no tener protección cuando comienzan las reglas!), también corremos el riesgo de alergias, irritaciones o el famoso «síndrome del shock tóxico», explicado en la nota de los tampones «higiénicos», que mataron a mujeres. Tanto divertimiento del cual pasaríamos si tuviéramos la opción.

Pues esta opción, la tenemos !

No son los «especialistas» de toallas y tampones para mujeres quienes nos lo dirían, ni siquiera (aún?) las escuelas, sin embargo, básicamente, tener su regla, es gratis. Algunas mujeres decidieron prescindir de todo este arsenal y luego desarrollaron sus propias habilidades. Hay varias opciones más económicas y ecológicas, entre cuales, el control natural.

Volverse autónomo, es poder experimentar una liberación cuando antes una podía depender de un bien de consumo o que una no sabía cómo manejar una situación o satisfacer una necesidad por su propia capacidad. Para volverse más autónoma, una puede aumentar sus propias facultades.

Con respecto a la menstruación, todas, con excepciones como siempre, podemos aprender a controlar el flujo de la regla hacia fuera. En los Estados Unidos, hay un movimiento llamado «free flow instinct», el flujo libre instintivo o sangrado libre. Eso es lo que quiero compartir con vosotr@s aquí, basado en mi propia experiencia fortuita.

Cómo he empezado el flujo instintivo libre

Comencé a prescindir del arsenal anti-regla sin saber que era posible. Un día (en 2009 quizás) fue a camina a la montaña sin haber previsto la llegada de mi regla. Me sentí muy molesta ese día al encontrarme en la naturaleza sin ningún tampón o toalla “higiénica”. Estaba lejos de casa, tuve que seguir caminando varias horas con la esperanza de no tener demasiadas manchas.

Inesperadamente, sin protección ni ayuda, mi cuerpo se hizo cargo de todo. Cuando llegué al final a casa por la noche, pensaba descubrir un gran desastre rojo pero solo había una pequeña manchita. Con mucha curiosidad y ánimo, decidí continuar la experiencia los días siguientes en casa, para ver si seguía funcionando ¡Y funcionó !

A partir de entonces, seguí sin protección. Aquel año, estaba terminando mi Master. Estaba fácil ir simplemente al baño entre mis clases tan pronto como lo sentía necesario. Ahora, con el tiempo mi dominio se ha refinado, puedo dormir sin ninguna «protección» o preocupación (a veces levantándome una vez en la noche, sobre todo los dos primeros días).

¡Si escribo este artículo es para compartir mi placer de sentir y desarrollar una facultad personal y natural! ¡También es una gran satisfacción poder manejar algo mientras aprendes a escuchar tu cuerpo! Finalmente, me encanta la libertad de no tener que preocuparse más por comprar productos, tenerlos contigo, usarlos, tirarlos…y comprar más.

¡Imaginaos una sociedad en la cual los padres no les enseñen a sus hijos a prescindir de los pañales, deberíamos usarlos toda nuestra vida ! En este sentido, las mujeres adultas siguen siendo dependientes una cuarta parte de su tiempo, una semana por mes, de una industria que les facilita la vida y elimina la idea de autonomía.

Irónicamente, la musculatura débil del perineo también está relacionada con la incontinencia, un problema que afecta principalmente a las mujeres. Por lo tanto, después de la menopausia, las toallas de menstruación a veces llegan a ser reemplazadas por toallas para las pérdidas urinarias.

Puede haber otras razones (prácticas, filosóficas, políticas, ecológicas, higiénicas, económicas, de salud) para aprender a manejar sus reglas, pero no escribiré una tesis aquí, cada una puede experimentarse, si tiene el deseo o la curiosidad !

¿Cómo se hace?

El método es simple : el mes que viene, si estás en casa o en un lugar tranquilo con un inodoro (al trabajo, a la escuela) o en la naturaleza, simplemente no ponga protección sería (usa ropa interior negra y pantalones o una falda negra), algo de papel higiénico o un paño o toallita lavable). La idea es que estés consciente de que no tienes la protección habitual y válida para que tu cuerpo se haga cargo. Los músculos terminan encogiéndose inconscientemente (sin exagerar, no es una clase de fitness).

No soy un científico, y me encantaría saber más sobre cómo funciona (aún no encontré ningun ginecólogo interesado pero me gustaría). Así, solo puedo hablar desde mi sensación y experiencia personal.

Al principio, pensé que el músculo que estaba usando era el perineo. Después de volver a observar mis sensaciones y conversa con una amiga estudiante en medicina, pienso ahora que el perineo no es fundamental en la continencia de las reglas. En mi opinión, intervienen varios músculos. El cuello uterino primero, o quizás otros músculos en altura, luego, solo en el último momento, el perineo. También, y es muy importante, siento que la sangre no fluye continuamente sino en fases. En la práctica, parece que se mantiene alto, luego fluye hacia la salida, allí, el perineo puede contenerlo por fin, pero muy poco tiempo, solo lo suficiente para ir al baño !

Entonces, cuando intentas contenir la sangre durante tu período menstrual, después de una hora u horas, sientes que hay algo que evacuar, tal como lo haces cuando quieres orinar. En este punto, vas al baño y relájate. La sensación no es exactamente la misma pero se siente que va a salir algo y con escuchar tus sensaciones vas a afinarlas, lo que resulta muy bonito.

En lo que concierne mi propia experiencia, a medida que aumenta la confianza, por la noche, el flujo a menudo comienza a descansar o a parar, y puedes dormir tranquila al igual que no se hace pipi en la cama. Es posible que desees poner una toalla en tu cama por si acaso, llevar un pijama o pantalón negro, y llevar papel u otra protección débil en vez de la toalla industrial, para tener el processo inconsciente pero sin demasiado peligro de manchar la cama.

La capacidad de los músculos, al usarlos, es impresionante, por ejemplo, cuando duermo, rara vez tengo manchas sin protección, mientras que la sangre parecía correr más fuerte en la noche, cuando usaba toallas industriales ! Es como si la sangre fluyera más cuando hay protección, me sorprendió mucho cuando lo noté.

En promedio, diría de se necesita ir 5 a 8 veces en el inodoro el primer y segundo día, o cada 1, 2 o 3 horas, y los días siguientes es principalmente por la mañana al amanecer e cuando vamos a orinar.

Agrego que no hay olor, ya que la sangre no se macera en plástico, lo cual es muy agradable en comparación con las llamadas toallas «higiénicas». Para mí, lo que es hermoso con este método es que la sangre se mantiene limpia, en lugar de convertirse en una basura fea.

¿Si es peligroso?

Quizás te preguntas si es peligroso, se lo pregunté a mi ginecólogo, ella dijó que musculaba mi perineo, lo cual era algo muy bueno (pero ella nunca había oido hablar de lo que hacía y no sabía exactamente cuales musculos usaba).

Por mi parte, considero que retener su sangre por algunas horas, no es más grave que retener su orina. Si viviéramos en la naturaleza, creo que no tendríamos nada que contener dentro.

En los tampones y en la copa de menstruación, la sangre también permanece en el cuerpo durante mucho más tiempo. Por otro lado, si los músculos lo permiten, naturalmente y sin esfuerzo (sino un esfuerzo ideológico, cultural, de hábito y de confianza en si misma), entonces no veo ningún peligro, e incluso al contrario, ¡nuestras habilidades están ahí para ser utilizadas! Por cierto, para mí va de maravilla.

Sobre todo, cuanto a la seguridad, este método de control natural evita introducir objetos que pueden no estar totalmente limpios o desinfectados en el cuerpo. Esto también evita tener en sí mismo, durante horas, tampones blanqueados con cloro que dejan residuos de dioxinas (considerados carcinógenos por la OMS). Estas sustancias se acumulan en el cuerpo porque las membranas mucosas de la vagina son muy absorbentes.

Verás con muchas probabilidad que al probar tus habilidades, las desarrollarás. Refinarás tus sentidos y tu percepción, así como el conocimiento y el control de tu cuerpo. También es más amor que te das a ti mismo: las mujeres tienen su período y no es una enfermedad o una debilidad. Esto puede convertirse en un momento interesante, un momento hermoso, un momento en el que uno se enorgullece de descubrir sus habilidades o de experimentar algo nuevo.

No dejemos más que industriales manejen nuestro cuerpo ¡tomemos la libertad!

(Artículo revisado y traducido por Lena Abi Chaker. Publicado originalmente en francés en 2012)

– Notas –

1. Historial médico de la menstruación en la “Belle Epoque”, J-Y Le Naour y C Valenti.

2. Historia de la ropa interior, Mike Repplier.

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